"Las predicciones bíblicas cristianas afirman que en Armagedón,
se va a librar, por determinación y voluntad de “Díos”, la batalla
final entre las Fuerzas del Bién y del Mal, con la destrucción del
mundo cómo consecuencia, y el triunfo de “Díos” sobre el Mal,
representado en las diabólicas huéstes de un supuesto “Anticristo”,
que va a enfrentar también a “Díos” en Armagedón.
"Independientemente de que éstas predicciones bíblicas sean
válidas y se puedan o no materializar en el futuro, aún
careciendo de valor objetivo, tienen un peso histórico en la
cultura y mentalidad religiosa cristiana que caracteriza al
pueblo judío, y cómo tal, debe ser considerada cómo un
factor que es necesario tener en cuenta, al elaborar una
solución para el problema judío-palestino.
"Y cómo la Religión Cristiana también afirma que Dios al
crear al Hombre, le otorgó el derecho al libre albeldrío, o
al de poder decidir y escoger su propio destino, podemos ser
comprendidos por esa mentalidad judío-cristiana, al
exponer que, por no creer en esas predicciones bíblicas y
considerar que el Hombre tiene el derecho a decidir y
forjar su propio destino, consideramos que la mejor manera
de evitar un Armagedón es, elaborando una estratégia de
enfrentamiento que permita preveer y evitar ese conflicto,
enfrentando también de paso, racionalmente y sin miedo,
esa amenaza y terror bíblico con el que la Religión
Cristiana viene atemorizando a la Humanidad, al predecir
la destrucción del Mundo, cómo un castigo de Díos
contra el Hombre, por su rebelión y negativa a reconocerle
y aceptarle cómo tal.
"Nuestra actitud se basa en el hecho que, aún partiendo
nosotros del reconocimiento y existéncia de Díos, nos
negamos a creer que la Humanidad va a tener que ser
destruída, en el Conflicto de Armagedón, y que ese conflicto
no pueda evitarse por ser producto de la determinación
y voluntad “divina”, de ese mismo Díos que creó al
Hombre, y basa la imposición y triunfo de su “Paraíso
y Reino Celestial”, en el Armagedón del Apocalípsis, y
no en el díalogo civilizado, racional, altruista y pacífico
con un ser cómo el Hombre que, ingrato o no hacía Díos,
es de todas maneras su principal producto de creación
cómo tal lo reconoce, esa misma Biblia Cristiana, y lo
que en nuestra opinión lo hace merecedor de un mejor
destino.
"Preveer entonces que el “Conflicto de Armagedón” puede
ser posible, dentro del contexto histórico de la no solución del
problema judío-palestino, de violarse la paz que garantice
esa solución, y que en nuestra opinión nuestro “Plan de Paz
666” es el que ofrece y garantiza su correcta solución, (desde
los puntos de vistas político, histórico, económico y hasta
religioso), es no solamente un deber de nuestra parte, sino
también, una necesidad para ayudar a resolver el problema
judío-palestino que puede desencadenarlo.
"Nuestra “Solución 666 para Armagedón”, es un reto para los
que afirman y creen que ese conflicto es inevitable, y para
ese mismo “Díos-Todopoderoso” que, de acuerdo a las
Predicciones Bíblicas Cristiana, va a imponer al Hombre
ese conflicto, que nosotros deseamos por todos los medios
ayudar a evitar, pero que en el peor de los casos no tememos,
cómo muy bién hemos expuesto en nuestra estratégia de
enfrentamiento".