! No creas nunca las mentiras bíblicas,
contra El 666 !
El 666 te ama y necesita tu ayuda y apoyo!
para salvar a la Humanidad de su propia destrucción
y construir un Paraíso en la Tierra!
666
Capítulo XXI.
OFRECEMOS NO SOLO GARANTIZAR LA SEGURIDAD
DE ISRAEL, CON NUESTRO “PLAN DE PAZ 666 PARA
RESOLVER EL PROBLEMA JUDIO-PALESTINO”, SINO
TAMBIEN:
CONVERTIR A ISRAEL, EN EL CENTRO
ESPIRITUAL DEL CRISTIANISMO.
("Proyecto 666" de Michel Smiely "666").
En lo que a nosotros concierne, al elaborar nuestro “Plan de Paz
666 para resolver el problema judío-palestino”, analizamos y
tenemos en cuenta consideraciones y factores religiosos, no por
compartirlos, sino por conocer que desempenan un papel de
cierta relevancia para una objetiva solución al problema judío-
palestino.
Concluímos que esos factores tienen peso para reconocer y
respetar una ubicación geográfica del Estado de Israel, dentro
de una parte de los marcos históricos que esas creencias religiosas
judías definen, y que en la delimitación de esas fronteras, no hay
que exagerar esos factores en prejuicio de los intereses del pueblo
palestino.
Hay que coincidir en una delimitación de fronteras en base a
sentido común y realista, aceptable tanto para judíos cómo para
palestinos dentro de todo el marco del contexto histórico. Este
marco exige que Jerusalén sea unificada y incorporada a Israel,
a cambio de adecuadas y justas compensaciones por parte de
Israel, de otros territorios que deben ser concedidos a los
palestinos. (Estamos al respecto dispuestos a ser también
mediadores entre judíos y palestinos en la solución de todo
este problema).
Tenemos entonces que nuestro “Plan de Paz 666 para resolver
el problema judío-palestino”, ofrece a Israel no sólo garantizar
su existéncia como estado indpendiente, unificar a Jerusalén e
incorporarla al Estado Judío, sino convertir también a Israel
en el Centro Espiritual del Cristianismo, a través de la
construcción del Tercer Templo de Jerusalén, que nosotros
ofrecemos costear, y con lo que Jerusalén se convertiría en
la capital del cristianismo.
Por otra parte, ofrece nuestro plan de paz a los palestinos, no
sólo garantizar también la seguridad de Palestina cómo Estado
y Pueblo Indpendiente, la formación del Estado Palestino bajo
la delimitación de fronteras geográficas lógicas y realistas, que
permitan a todos los palestinos vivir en un mismo territorio,
sino también la incorporación de Palestina y de Israel a los
beneficios de los planes económicos del Mercado Común Europeo,
haciendo Miembros Especiales de dicha comunidad, tanto a
Israel cómo a Palestina.
Esto debe ser así, porque ni Israel ni Palestina pueden sobrevivir
por sus propias fuerzas en el Oriente Medio, cómo pueblos y
naciones independientes. Necesitan de la protección y la ayuda
económica de una fuerza mayor, interesada en la defensa y
mantenimiento de la paz mundial. Y esa fuerza mayor no son
ni los Países Arabes, ni los Estados Unidos ni la Unión Soviética.
Esa fuerza mayor la constituyen y representan los Países del
Mercado Común Europeo o Nuevo Imperio Romano de Occidente
que, al garantizar política, económica y militarmente, la existéncia
de Israel y de Palestina como pueblos y naciones independientes,
e incorporarlos cómo Miembros Especiales de la Comunidad
Europea, evitan que Israel y Palestina bajo la influéncia de fuerzas
políticas antagónicas circundantes, (principalmente árabes),
vuelvan a caer en planos conflictivos. (Esto incluye también planes
de desarrollo de 18,000 millones de dólares por parte de los
Países del Mercado Común Europeo, a los estados de Israel y
Palestina, cómo Miembros Especiales del Nuevo Imperio Romano
de Occidente).
La garantización de una prosperidad y desarrollo económico sin
precedentes por parte de los Países del Mercado Común Europeo
o Nuevo Imperio Romano de Occidente, a los pueblos judío y
palestino, constituye la mejor base para garantizar la paz en el
Medio Oriente, y para evitar en el futuro, nuevas situaciones
conflictivas entre jusdíos y palestinos.