Hemos expuesto aquí, distinguidos miembros del Parlamento
Europeo y ciudadanos y hombres libres del mundo; las
consideraciones científicas, políticas y económicas que permiten
con nuestro “Proyecto 666”, hacer del Mercado Común Europeo,
el Poder político-económico-militar más poderoso que conoce la
Historia.
y mentiras que contra nosotros expone La Biblia cristiana en su
Apocalípsis, al senalarnos y presentarnos como representantes
y enviados del “Diablo”, del propio “Satanás” rencarnado, y que
supuestamente viene a combatir en la Tierra a un Dios cristiano,
tan pródigo en amenazas y condenas contra la Humanidad y contra
los que como nosotros, representamos y defendemos sus mejores
intereses.
Senalamos de paso que, debe constituir una amarga ironía o
posiblemente un justo acto de justícia que, nos corresponda a nosotros
exponer y defender hoy ante ustedes, un proyecto que cómo el
nuestro; “el 666”, ha sido tan injusta y violentamente calumniado,
maldecido y condenado, desde siglos antes de su nacimiento, por
las monstruosas e injustas mentiras, del libro sagrado (“La Biblia”),
de esa misma religión cristiana que tantos crímenes y delitos ha
cometido en nombre de Dios contra la Humanidad.
Debe de constituir una verguenza y también un necesario acto de
justícia, para ese cristianismo occidental que hasta hoy ha venido
cometiendo impune y en nombre de Díos, las más condenables e
incalificables fechorías, que seamos nosotros, precisamente nosotros,
representantes y defensores del 666, de un 666 que ha sido tan
violenta e injustamente desacreditado y calumniado por ese
cristianismo, que nos corresponde hoy ayudar a transformar con
el poder y la fuerza del 666, el escenario histórico del que ese
mismo cristianismo es prácticamente religión oficial. Porque:
Al exponer y defender hoy nuestro “Proyecto 666”, enfrentamos y
destruímos más de dos mil anos de mentiras y calumnias seculares,
de amenazas y condenas “celestiales”, de sanguinarios y prepotentes
dioses que pretenden reducir al hombre a la esclavitud más
ignominiosa, al intentar desconocerle y quitarle, su derecho a
decidir y forjar su propio destino bajo los dictados y el poder, de
su propia convicción y conciencia.
Nosotros hemos pasado anos estudiando las interpretaciones bíblicas,
la naturaleza y esencia misma de La Biblia, así cómo los libros
sagrados de otras religiones no menos importantes cómo El Corán,
el Ramayana, el libro Tao y el Popul-Vhu, para citar ejemplos.
En nuestros estudios hemos aprendido que la principal característica
de todo libro “sagrado” es su autoproclamada infalibilidad y poder de
“verdad absoluta”, al ser productos de los dictados de supuestos
dioses.
En el caso concreto de La Biblia, sus principales características son,
su “lenguaje bíblico” integrado por parábolas de múltiples
interpretaciones, su naturaleza amenazante que expresa condena e
“infierno eterno”, a todos aquellos que rechazen sus verdades
“divinas”, y una visión del futuro de la Humanidad sintetizada, en
predicciones que culminan con el apocalípsis y destrucción del
mundo. Final que según La Biblia, “Dios” le tiene reservado al
hombre por su desconocimiento y rechazo a Dios.
La concepción filosófica religiosa cristiana presupone, una condena
de antemano al hombre en base a los “delitos” (o “pecados”) que
caracterizan a la naturaleza humana, reduciendo la existéncia
humana a una vida de sufrimientos y “pruebas” que, de acuerdo a
determinada conducta, (la exigida por “Dios”), decidirá el acceso
o no a un “paraíso” “celestial” y “vida eterna”, después de la
muerte, etc., etc., etc.