El 666 propone la restricción y el control de los préstamos internacionales bancarios.
666
Capítulo XI.
LA RESTRICCION DE PRESTAMOS BANCARIOS
INTERNACIONALES, A TRAVES DE REGULACIONES
DE UNA ECONOMIA MUNDIAL QUE EVITE, NUEVOS
ENDEUDAMIENTOS.
("Proyecto 666" de Michel Smiely "666").
Los resultados sin embargo han sido los mismos; La Deuda Externa
de los Páises del Tercer Mundo han enriquecido a una minoría social
y perjudicado a la mayoría. Y aún en los casos en que el dinero de ese
endeudamiento ha sido utilizado para proyectos económicos realizados,
esos proyectos han carecido en su mayoría de la aprobación de estudios
verdaderamente responsables y serios que consideren a corto y largo
plazo, los beneficios y problemas de los mismos.
Conocidos son los casos de préstamos internacionales para la
realización de proyectos industriales y agrícolas, que no solamente han
constituído grandes fracasos económicos, sino que también han causado
irreparables danos ecológicos, representados en la desforestación de
selvas, destrucción de rios, creación de zonas desérticas, etc., en la
mayoría de los países del mundo en que esos “proyectos económicos
para el desarrollo”, se han implementado.
La existéncia de una Economía Mundial para resolver los problemas
humanos es una necesidad incuestionable. Su funcionamiento tiene
que tener como bases la planificación de la producción a nivel mundial
en base a ofertas, necesidades y demandas. Delimitar los costos de
producción al más bajo precio posible y estipular precios de ventas
al alcance de la gran mayoría de la Humanidad.
Esto no quiere decir que se va a volver a cometer el clásico error que
caracteriza a las economías marxistas en los países socialistas, de
centralizar la producción y dirigirla con improcedentes criterios de
mercado en base a intereses políticos. La producción nunca puede
ser exitosa sin los correspondientes beneficios, porque hay que
producir para vender y ganar, no para perder.
Hay que cambiar esa situación, y para ello se hace necesario la
aplicación de nuevas ideas económicas basadas en la responsabilidad,
el conocimiento y la conciencia, a corto y largo plazo, de los beneficios
y problemas que el desarrollo y progreso económico ocasiona en el
habitát del Hombre.
Lo que quiere decir que la existéncia de una Economía Mundial
tiene que tener su base de sustentación, en los beneficios y progreso
económico que arroja, y no en la imposición de un totalitarismo
político que impide y frena el desarrollo económico.
La existéncia de una Economía Mundial planificada hace innecesario
los préstamos económicos. Por cuanto no hay necesidad de hacer
préstamos para el desarrollo económico, en una situación en que
existe la necesidad de invertir para producir, vender y ganar. Y
cuándo con regulaciones apropiadas y justas se puede evitar una
saturación de mercado con los productos que amenazen hacerlo.
El desarrollo y progreso económico de la Humanidad ha tenido
hasta hoy como característica, su uniformidad y disparidad. Si ese
desarrollo y progreso económico se realiza partiendo de la existéncia
de toda la Humanidad como mercado de venta, compra y consumo
de todos los productos, los beneficios económicos al respecto están
de antemano garantizados. Porque, la existéncia de ese mercado
presupone también la necesidad de proporcionar a sus integrantes
la capacidad y el poder del consumo; de la adquisición y compra
de esos productos.
Una Economía Mundial planificada puede lograr esto, en base a
la justa repartición entre las masas de los beneficios económicos.
Repartición que tiene como objetivo proporcionar poder adquisitivo
y de consumo a las grandes masas populares que integran la sociedad
humana; a las naciones y pueblos que la forman.
En semejante situación, no hay necesidad de conceder préstamos
bancarios para el desarrollo. No hay necesidad de nuevos endeudamientos
económicos de pueblos y naciones. Porque la única necesidad
verdaderamente existente es la de invertir para producir, vender y
ganar. No la de prestar para explotar, enganar y malversar. Una
Economía Mundial puede garantizar todo esto y mucho más. Y la
existéncia en 1992 del Mercado Común Europeo lo hace posible.
Todo esto es imposible de realizar, senalaran muchos. Pero nosotros
afirmamos que es imposible de realizar solo a los que están interesados
en mantener el actual estado de cosas en el mundo; las injusticias, la
miséria, la explotación y el hambre existentes hoy día en la sociedad
humana. Nosotros aseguramos que todo esto puede ser posible,
porque no defendemos ni representamos intereses particulares o
de unos cuantos, sino de la Humanidad. Responsabilidad, honestidad,
moral, valor y conciencia es lo único que se necesita para realizar todo
esto, para hacer posible lo que el egoismo, irresponsabilidad y intereses
malsanos de unos cuantos, pretende hacer creer que es imposible
materializar y realizar.
Y nosotros también afirmamos que si no hacemos todo esto, si no
resolvemos todos los problemas sociales que hoy aquejan a la Humanidad,
esta puede ser destruída y sucumbir, bajo el peso de sus improcedentes
e innecesarios problemas sociales. Y aseguramos que no estamos
equivocados en nuestras afirmaciones, en una situación en que las
realidades y los hechos hablan por si solos.
Y es que el enemigo que hay que enfrentar y vencer no son los rusos,
los americanos, los alemanes, los japoneses, los chinos, los ingleses, los
judíos, los palestinos, los árabes, los latinoamericanos o los esquimales,
para citar ejemplos. El enemigo que hoy hay que enfrentar y vencer es
la miseria, la explotación, las enfermedades, la incultura, el atraso, y el
hambre, que son los que crean las injusticias sociales, las guerras
fratricidas y el odio entre los hombres, pueblos y naciones. Ese es pues,
el enemigo que hay hoy que enfrentar y vencer.