De todos es hoy conocido el irreparable daño que al ambiente ecológico
está produciendo, nuestra explotación y utilización de las riquezas
naturales. Los danos que al ambiente ecológico la Humanidad ha
realizado en los últimos cien anos de inconsecuente utilización y
explotación de los recursos naturales, son en muchos casos irreparables,
y en otros, amenazan ya a corto plazo con la existéncia misma de la
Humanidad.
Para nadie es un secreto que la irresponsable desforestación de los
bosques en los países del Tercer Mundo, está produciendo graves cambios
de climas, amenaza la existéncia de millares de especies animales y
vegetales, está secando importantes y necesarios ríos, y ayudando
también a la extensión y creación de los desiertos.
También es de todos conocido que los desperdicios químicos e
industriales de los grandes centros dee producción del Hombre, están
ocasionando irreparables danos atmosféricos y ambientales; la
capa de ozono de la atmósfera que protege al hombre contra la
peligrosidad de los rayos solares, está siendo danada, y cómo
consecuencia aumenta el cáncer de la piel. Lagos, rios y hasta mares
están también siendo envenenados por los desperdicios industriales,
con todos los problemas que ello ocasiona.
Interminable es la lista de todo el dano ecológico que el hombre está
produciendo a su propio ambiente y medio de existéncia, a través
de la explotación despiadada, de las riquezas y recursos naturales.
Y conocido es también el hecho que, si no se pone freno a esa
irresponsable e inconsecuente política de explotación y utilización
de los recursos naturales, la existéncia misma del Hombre está
en peligro de muerte. No podrá en el futuro ser garantizada.
No nos equivocamos al afirmar que, el ambiente ecológico natural
que caracteriza al Planeta Tierra que nos sirve de medio ambiente
y de escenario de vida, sólo podrá ser garantizado cuándo exista
una política ecológica y de utilización y explotación de los recursos
naturales, realista y justa, basada en critérios económicos sujetos
al bienestar y existéncia de la mayoría de los hombres, y no de
determinados grupos sociales y países o conglomerados humanos.
Partimos en nuestro “Proyecto 666”, de la necesidad inmediata que
existe hoy día en el mundo, de detener esos danos ecológicos y de
tomar las medidas que sean necesarias para, reparar esos danos
dónde todavía haya tiempo de hacerlo.
Creemos que esto sólo podrá ser posible a través de la creación de
un Nuevo Orden Económico Internacional y con ello, de una
Economía Mundial que racionalice en beneficio de la Humanidad, la
explotación y el uso de los recursos naturales.
Afirmamos que este Nuevo Orden Económico Internacional y
Economía Mundial puede ser creado, a través del Mercado Común
Europeo y después de 1992, cuándo oficialmente el mismo sea
inaugurado, y el peso de su ejemplo y fuerza político-económica se
refleje en el resto del mundo, senalando a la Humanidad el camino
a seguir en las nuevas condiciones históricas que inaugura, y con
las inigualables aportaciones que está en condiciones de hacer al
desarrollo y progreso de la Humanidad.
En un planeta como el nuestro; el Planeta Tierra, en que el 70%
de su superficie está integrada por agua, cualquier cambio ecológico
puede cambiar la temperatura global del Planeta y dar al traste
con ello, con la civilización humana. Causas naturales ocasionaron
en el pasado esos cambios que pusieron también fin a los reinos de
dinosaurios y reptiles gigantéscos de millones de anos.
Irresponsabilidades e inconsecuencias humanas nodeben poner
fin en cientos de anos a la existéncia del ser viviente más avanzado
que ha conocido nuestro planeta; el Hombre.